martes, 19 de diciembre de 2006

Consejos Útiles para Padres que Deseen Ayudar a sus Hijos

Hacer que el Tiempo Rinda
Aproveche la competencia normal de la familia y al primero de sus hijos que mejor se vista y haga su cama, permítale elegir el desayuno para todos ese día.


Marque, cada semana, en su agenda el tiempo que pasará con sus hijos. Durante ese tiempo concentre su amor y atención en ellos.


Aproveche el tiempo mientras viaja en auto para hablar con sus hijos. No hay interrupciones ni de llamados telefónicos ni de la TV. Nadie puede ponerse de pie e irse. Y los niños saben que realmente tienen su atención.


Planee compartir por lo menos una comida por día, todos juntos, en familia.


Trate de dedicarle un tiempo a cada uno de sus hijos por separado todos los días. Una madre sale diariamente a caminar con uno de sus hijos. Ambos se toman un tiempo para hablar... y los dos hacen ejercicio.


Busque cosas para hacer juntos en familia. Haga que todos participen en la elección de un pasatiempo en familia. De tanto en tanto, proponga algo diferente.


Intente ofrecer su tiempo como un regalo en lugar de hacer regalos tradicionales para los cumpleaños u otras ocasiones especiales. El mejor regalo que usted le puede ofrecer a sus hijos, es su tiempo. Hágase un tiempo para sus hijos. Las mejores conversaciones tienen lugar cuando su hijo está listo para hablar no cuando usted lo está.


Recuerde que sus hijos adoran pasar un tiempo con usted a solas. Si tiene varios hijos, trate de pasar por lo menos una hora por semana solo con cada uno de sus hijos. En familias agitadas, los hijos atesorarán esos momentos cuando puedan tenerlo a usted todo para ellos. Con los años, los niños olvidarán todos los juguetes que les compró. Pero nunca olvidarán lo que usted les regaló de usted mismo.


Cuando lleguen las vacaciones, déle una tarea a cada uno de sus hijos para celebrar. Las vacaciones son mejores cuando todos participan. Haga que la charla en familia constituya una parte importante de cualquier tipo de vacaciones. Dígale a sus hijos lo importante que son para usted.


Haga que sus hijos piensen en cinco lugares que les gustaría visitar durante las vacaciones si tuvieran un millón de dólares. Dígales, usted también, qué cinco lugares visitaría. Luego traten de buscar toda la información sobre esos lugares. Escriba a las oficinas de turismo. Visite la biblioteca para consultar libros acerca de ese destino. Escuche música popular de ese país o estado que haya elegido. Busque videos en su videoteca o local de videos.


El autor Steffen Kraehmer dice: recuerde las "tres R's" que debe guardar en su memoria. Significan “rituales”, “rutinas” y el “ridículo”. Los Rituales son muy importantes para los niños. Estas actividades regulares pueden ser formales (como una ceremonia religiosa), o pueden ser informales (una noche especial de “palomitas de maíz”). Kraehmer dice: “estos momentos dan seguridad emocional y refuerzan los lazos familiares”. Las Rutinas ayudan a los niños a desarrollar sentimientos de identidad y de seguridad. Tener una rutina para irse a la cama puede ayudar a que los niños se duerman más fácilmente. El Ridículo significa actividades diarias con un toque peculiar. A los niños les encanta ver a algún miembro de la familia hacer alguna actividad diaria usando un disfraz o imitando a alguien. Se puede disfrazar del “Duende de la Habitación” para revisar la habitación de los niños. A un amante del chocolate, puede servirle un gran bizcocho de chocolate en lugar de una torta de cumpleaños.

  • Evite “la corrida”de la mañana con estas simples ideas:

    Ayude a sus hijos a adquirir buenos hábitos. Asegúrese de que cuelguen sus abrigos en cuanto entran a la casa. Asígnele un lugar a cada uno para guardar sus zapatos, gorro y maletín escolar. Fije un horario diario para hacer la tarea (y cúmplalo).

    Recuerde que la mañana en la que todo sale bien, comienza la noche anterior. Antes de que sus hijos vayan a la cama, haga que ordenen todo lo que necesitarán para la escuela (dinero para el almuerzo, tarea y la autorización para la excursión).

    Establezca la hora de ir a dormir. Los niños que se quedan dormidos mirando el noticiero de las 11:00 no pueden levantarse o estar resplandecientes a las 6:45.

    Ponga todos los despertadores 15 minutos más temprano. Aunque sólo sean unos minutos pueden hacer una gran diferencia.

    La noche anterior, prepare un desayuno fácil de hacer. (Los niños aprenden mejor con el estómago lleno.) Cereales, pancitos, tostadas o yogurt son todas buenas opciones. Un sándwich con manteca de maní y jalea será suficiente cuando los niños están apurados.

    Antes de que salgan todos de la casa, tómese un minuto para decir: “te amo” a cada uno de sus hijos. Ninguna otra cosa hará que tanto ellos como usted empiecen mejor el día.

    Cumplan con cada uno de estos consejos y verán los resultados.

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