PLAN LECTOR
-Los espacios destinados a la lectura ofrecen comodidad, tranquilidad, limpieza, con cojines, mantas, petates...
-Utilizar textos completos para animar a la lectura.
-Darle el tiempo y el espacio necesarios a la animación a la lectura.
-Sugerir una actividad previa y posterior para animar a la lectura y re-crear lo leído.
-Sugerir, animar y contagiar a los niños a participar en la animación. La animación debe ser voluntaria.
-Elegir los libros en función de los intereses y el gusto del niño.
-Darle la oportunidad a los niños para que dejen de leer un libro que no despierta su interés o no logra atraparlos y que busquen otro texto.
Lo que se hace para desanimar a la lectura
-Tener los libros encajonados, en un cuarto cerrado o fuera del alcance de los niños.
-Los espacios destinados a la lectura no brindan comodidad, tranquilidad; están sucios, desordenados, son ruidosos y sin ventilación.
-Utilizar fragmentos de obras o fotocopias de libros o copias descoloridas para realizar las animaciones.
-Transformar la animación en una clase más, con tareas finales o actividades de evaluación calificada.
-Obligar a los niños a que realicen un trabajo o actividad sobre el libro leído.
-Que la animación se convierta en agitación, tensión y disconformidad.
-Obligar a los niños a participar en la animación.
-Elegir los libros en función sólo de nuestros gustos o desde el punto de vista estético, literario o moralizante.
-Obligar al niño o niña a que termine de leer todo el libro, pese a que ya no despierta su interés o no se siente motivado a continuar la lectura.









